REIKI ayuda al cuerpo en su capacidad natural de sanarse. Le da vitalidad y restablece el equilibrio energético a todos los niveles.
El practicante de Reiki puede tener diferentes sensaciones físicas al dar un tratamiento: muchas veces nota que algo fluye por las manos; otras , es una sensación de calor o frio, emanando del centro de la palma de la mano, en ocasiones se siente un picor o cosquilleo, también, sobre todo con la practica, se perciben sensaciones similares en la cabeza, en el lugar del septimo chakra, por donde entra la energía, por último es posible detectar cosquilleo en las plantas de los pies. Todo esto no son mas que confirmaciones de que la energía está fluyendo.
Simultáneamente, la persona que recibe Reiki puede tener sensaciones parecidas o justo lo contrario, por ejemplo siente calor cuando el practicante siente frio. Muchas personas entra en una profunda relajación cuando reciben Reiki, pudiendo incluso llegar a dormirse. Ello no afecta al tratamiento sino todo lo contrario:proporciona un buen descanso y permite que la energía siga su curso a través de un cuerpo totalmente relajado.
Es importante anotar que después de un tratamiento de Reiki la persona que lo recibe puede sentir un empeoramiento temporal de sus sintomas. Es la llamada "crisis curativa", y es otro indicio de que la energía está trabajando. El cuerpo puede empezar a desintoxicarse, con síntomas como un aumento en la función renal e intestinal. Todo esto debe entenderse como un medio de sanar, una manifestación de los mecanismos naturales de limpieza del organismo.
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